domingo, 14 de octubre de 2018

Novena a San Rafael Arcángel


Novena al Arcángel San Rafael




Arcángel San Rafael

Médico y medicina de los dolientes, guía y defensor de los caminantes, abogado y protector de los pretendientes, consuelo y alivio de los afligidos.





Oraciones para todos los días

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor Dios Nuestro, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.    Amén



Acto de contrición.   

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador y Redentor mío por ser tú quien eres y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de las ocasiones de ofenderte, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta por mis pecados. Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos en satisfacción de mis pecados y así como te lo suplico, así confío en tu bondad  y misericordia infinita, que me perdonarás por los méritos de tu preciosísima sangre y me darás la gracia para enmendarme y perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida.         Amén 
    


Oración inicial para todos los días

Glorioso Arcángel Rafael, sagrado príncipe de los siete que asisten al trono supremo del mismo Dios, si es para gloria de su Majestad Divina y para honra tuya, que yo consiga lo que deseo y pido en esta novena, alcánzame esta gracia del Señor, y si no endereza mi petición, y pide para mí a Dios, aquello que más me conviene, para mayor gloria suya, vida y provecho de mi alma. 

A ti, pues, me dirijo Príncipe gloriosísimo y arcángel de la salud, Rafael, para que, a la vista de tus virtudes y excelencias, salga con tu protección del abismo de mis vicios y miserias, y merezca con esto, el favor que solicito en esta Novena y que espero de tu tierno corazón y fondo de caridad que forman tu carácter. 

Excelentísimo príncipe, Rafael, ministro del gran Rey Creador del Universo, celador de su honra, protector de la castidad, patrono de la limosna y oración, conductor de los caminantes, libertador de los peligros, proveedor en las necesidades, iluminador de los ciegos y médico universal de todas las enfermedades: a ti clamo, y a la sombra de tu patrocinio acudo, para que te dignes sostenerme en mis peligros, consolarme en  mis tristezas, dirigirme en mis apuros y remediarme en mis necesidades. 

Tú reúnes todas las prerrogativas de los nueve coros angélicos. Tienes la pureza y candor de los ángeles comunes; eres embajador de las cosas grandes como los demás arcángeles en ti  descansa Dios como si fueses Trono Celestial;  enfrenáis los demonios con las potestades que se te han dado; obras estupendos milagros con las virtudes; en ti, finalmente, se ven brillar las luces de los Querubines y arder las amorosas llamas de los Espíritus Seráficos. 

Ya  que  residen en ti tanta grandeza, poder y gloria, usa tu generosa beneficencia con esta inútil criatura, que, aunque frágil, te ama con dulce pasión, para que sea feliz en este tiempo y en la eternidad. Amén.


(Se reza un Padre Nuestro y tres aves Marías... al final se dice: "Gloria al Padre,  al Hijo  y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, amén" 





Antífona para todos los días

Rafael Sagrado Arcángel
Príncipe glorioso y excelso,
 por nuestra salud de alma y cuerpo,
ruega al hijo del Dios eterno.




Oración:   Oh  Dios, que diste por compañero en el camino a tu siervo Tobías al bienaventurado arcángel San Rafael, concédenos a tus siervos que seamos siempre protegidos con su custodia y fortalecidos con su auxilio, por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.





Día Primero

Dios y Señor supremo de los ángeles a quienes tienes encomendada la guarda y custodia de los hombres, yo te ofrezco humildemente los méritos de estas sagradas inteligencias y los de nuestro Arcángel Rafael, quien siendo uno de los supremos espíritus descendió del cielo para ser guarda y guía del joven Tobías, asistiéndole en los caminos. 


Él mismo reveló por su propia boca a los dos Tobías su identidad, cuando les dijo: "Yo soy el arcángel Rafael, uno de los siete que estamos delante del Señor" (Tob. 12: 15) , esto es, uno de los siete más allegados a su Augusto Solio, prontos a desempeñar las comisiones con que nos honra como a sus más íntimos particulares.  

Después lo repitió con Nuestro Padre San Juan de Dios, siendo su compañero inseparable en todos los actos de misericordia y piedad en que se ejercitaba. 

Yo te suplico me concedas que este Santo Arcángel sea mi compañía, para que por su medio sea libre de ofenderte y de todos los peligros de alma y cuerpo,  y ... que logre lo que pido en esta novena, si es para mayor gloria del Dios Altísimo.  Amén.   (Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre...)





Día segundo

Dios y Señor de los Arcángeles a los cuales encomiendas los negocios de mayor honra, gloria y utilidad de los hombres, yo te ofrezco los méritos de estos diligentísimos espíritus, y especialmente los de tu Arcángel San Rafael, a quien enviaste para que acompañase y guardara al joven Tobías y le librara  de muchos peligros y después a Nuestro Padre San Juan  de Dios  es tanto este sentenciado a muerte por culpas que no había  cometido, se satisface este santo Arcángel, tomando la forma de un personaje muy amigo del oficial que lo había  sentenciado e intercediendo  por él fue puesto en libertad. 

Después huyendo el Santo de estos peligros, camino a Oropesa, aunque sin llevar alimentos para viaje, ni haberlo hallado en tres días por lo que cayó desmayado. 

Este santo Arcángel le preparó tres panes y un jarro de vino, y vuelto del desmayo no atreviéndose a tocarlos, oyó una voz que le dijo que los comience que   eran para él, con miedo comió de ellos y quedó conformado, como sucedió en otros tiempos con Elías, el profeta, para seguir su viaje.

Yo te suplico, señor mío me concedas el auxilio de este santo Arcángel en todas mis necesidades y peligros, y lo que pido en esta novena para mayor honra y gloria vuestra. Amén.    (Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre...)






Día tercero
Dios y Señor de los Principiados y los cuales iluminas por medio de otros superiores espíritus para que cuiden de la salud de los hombres, yo te ofrezco los méritos de estos altísimos espíritus y los de nuestro San Rafael Arcángel, quien vino como ministro de tu piedad asistir al joven Tobías en los negocios de su  cobranza y casamiento en tierras lejanas, con lo  cual logró por su medio toda la felicidad que deseaba,  y a la restitución de la vista de su anciano padre Tobit. 

Después acompañó a Nuestro Padre San Juan de Dios, en la administración de las medicinas de sus enfermos pobres, yo te suplico me concedas la instrucción y luz de este Santo Arcángel, la espiritual medicina de mi alma,  el acierto en tu siervo y lo que pido en esta novena, para gloria y honra tuya. Amén. 
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre...)





Cuarto Día
Dios y Señor de las potestades, a las cuales concedes poder especial para refrenar los demonios, yo te ofrezco los méritos de estos poderosos espíritus y de  tu arcángel San Rafael, a quien diste potestad para que amarrase al cruel  Osmodeo y lo arrojase al desierto del alto Egipto.

Después asistió también a Nuestro Padre San Juan de Dios, cuando viniendo a su hospital con un pobre en un hombro y en el otro el sustento para los que tenía a su cargo, se le atravesó un demonio entre los pies, disfrazado de cerdo inmundo el cual lo maltrató, este Santo Arcángel lo ayuda  a poner su amada carga sobre sus hombros y ahuyentando al inmundo espíritu, lo acompañó hasta el hospital.

Yo te suplico me concedas el amparo de este Santo Arcángel para que sea libre de las acechanzas  de este cruel enemigo y lo que pido en esta novena para honra y gloria  tuya. Amén. (Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre...)






Día  quinto
Dios y Señor de las virtudes por las cuales haces pródigos propios de vuestro soberano poder. 

Yo te ofrezco los méritos de estos milagrosos espíritus y los de tu Arcángel San Rafael por cuya poderosa intervención Nuestro Padre San Juan de Dios, quien ya tenía varios días sin sustento, y habiéndolo buscado con gran diligencia no lo había hallado,  buscaba qué comer sin encontrarla hasta que vio entrar a este glorioso Arcángel vestido con su mismo hábito quien  le dijo: "Hermano Juan de Dios, todos somos de una misma madre,  recibe este pan de la esperanza del cielo, para que remedies la necesidad presente".

Yo te suplico señor humildemente que este Santo Arcángel sea mi intercesor, para que logre el pan eucarístico en mi última enfermedad con la debida disposición para remedio de mi alma, y lo que pido en esta novena si es para mayor honra y gloria tuya. Amén. (Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre...)



Día Sexto
Dios y Señor de las dominaciones que presiden todo el espíritu inferior a quienes, como ministro de tu providencia, sujeta a tu voluntad, yo te ofrezco los méritos de estos excelentísimos espíritus y los del Arcángel San Rafael, que siendo de tan superior jerarquía se humilló a conducir al joven Tobías y restituyéndole a su casa, después de haberle instruido en la perfecta obediencia a su anciano padre y pacífico gobierno de su esposa y familia

Después lo repitió con Nuestro Padre San Juan  de Dios cuando en vísperas de navidad estando el santo haciendo leña en el monte para sus pobres se calentasen, entró la noche y no era posible ver el camino para volver al hospital y este Santo  Arcángel  con otro celestial paradinfo cada uno con  hacha y antorcha en mano, le fueron alumbrado hasta dejarlo en el descanso de su casa.

Yo te suplico me concedas que este Santo Arcángel sea mi luz en el camino de la perfección para que llegue seguro al descanso de la vida eterna. Y lo que pido en esta novena para mayor honra y gloria vuestra. Amén. (Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre...)




Día séptimo 
Dios Señor de los tronos en quienes descansas  como en el trono de tu gloria, yo te ofrezco los méritos de estos altísimos espíritus y los de tu  Arcángel San Rafael el que después de haber vuelto al joven Tobías a la vista de sus padres les declaró quién era.

Lo mismo hizo después con Nuestro Padre San Juan de Dios añadiendo que estaba dispuesto para asistirlo en todo y así se halló presente cuando el santo padre mereció lavar los pies a Cristo representado en los pobres enfermos,  sirviendo este santo arcángel de paje de toalla. 

Yo os suplico humildemente que por este celestial espíritu lave yo en lágrimas de penitencia mi alma acongojada y lo que pidió en esta novena para mayor honra y gloria vuestra.  Amén.    (Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre...)
  



Día octavo
Dios y Señor de los querubines a los cuales adornas perfectísima sabiduría, yo te ofrezco los méritos de Nuestro Arcángel San Rafael quien con altísima providencia y sabiduría dispuso el modo de componer los negocios de Tobías y el matrimonio con su esposa sin el peligro que otros experimentaron.

Después fue medio para que Nuestro Padre San  Juan de Dios librara a los pobres enfermos del hospital real de Granada cuando el fuego que en él se prendió lo arruinaba todo arrojándose nuestro padre  en  medio de las llamas,  libró a dichos pobres de las llamas y su ropa hecha cenizas lo vieron con este Santo Arcángel en traje de un devoto que estaba entre tanto fuego, apagándolo sin permitir que se quemara. 

Antes hizo que el fuego de su caridad superara el fuego elemental, yo te suplico señor mil, que este Santo Arcángel en mi alma el fuego de la salvia y encienda el de nuestro amor. Y lo que pido en esta novena para gloria y honra tuya.  Amén.  (Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre...)




Día noveno
Dios y Señor de los seminarios, los que emplean en amor, con un amor ardientísimo, yo te ofrezco los méritos de estos abrazados espíritus y los del arcángel San Rafael con el fuego de su ardientísima caridad encendidos los corazones de los dos Tobías y de toda su familia.

Después de Nuestro Padre San Juan de Dios, especialmente al tiempo de su sagrado tránsito cuando María Santísima, acompañada de San Juan  Evangelista y  de este Santo Arcángel,  esta divina señora le limpió el  rostro por tenerlo bañado en un sudor frío. Causando más fuego el divino amor, que el de la ardiente fiebre de su enfermedad.

Yo te suplico que humildemente me concedas que este Santo Arcángel me asista en la muerte para que inflame mi corazón en tu divino rostro la penitencia de mis culpas y también me alcance lo que pido en esta novena para honra y gloria vuestra.  Amén. (Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre...)



Oración final
Alentados con la confianza de la inmensa misericordia de Dios Nuestro Señor y por el afecto hacia el celestial Arcángel Rafael podemos pedir  el favor especial que deseamos conseguir  (…)     (Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre...)



Oración final para todos los días.

Serenísima Reina de los ángeles, medicina de la medicina,  Señora, sin ti no hay medicamento que sane, tu virtud es el alma de los remedios, como bajó de ti la salud al mundo enfermo, baja por tu virtud la salud de los enfermos del mundo, … y así soberana Señora, os suplico me des al médico perfecto, San Rafael Arcángel, para que sea nuestro médico y cure nuestros males. 

Y siendo uno de los siete príncipes nobles que asisten el trono del Padre Celestial, por eso serán más gratas las alabanzas, y para nosotros más poderosa su intercesión: pues lo que pidiere a Dios cuyo trono asiste, lo alcanzará, Señora por lo méritos de  tu Preciosísimo Hijo. Amén.  (Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre...) 










“ALABADO A SAN RAFAEL ARCÁNGEL”

               Coro

Santo arcángel del Señor

que amparo sos del viajero

Oye el eco lastimero

             del que invoca tu favor…             

 

 

El ángel que Dios ha puesto

A Tobías encamina 

A su padre determina

A volver la vida ya muerto...

 

 

Que al verse de luz privado

En la más mísera suerte

Pues lenta y oscura muerte

         Verse es de sombra cercado...      

 

    

Cuando tus dedos tocaron

De Tobías la pupila 

La oscuridad se aniquila     

La luz sus ojos cobraron...

 


Al joven Tobías ve

También la luz del día

A tiempo no la veía

    Lo está viendo y no lo cree…

 

Muy larga la prueba ha sido

Cuántos pasares y enojos 

El tesoro de sus ojos

Rafael lo ha restituido….. 

 

 

Rompióse ya el denso velo

Que oscurecía sus días

Y ver pudo a su Tobías

Y mirar la luz del cielo...

 

 

Cual entonces Rafael

El eterno mensajero

Es aún hoy del viajero

El guarda y custodia fiel….

 

 

 


1 comentario:

  1. Esta novena, me trae recuerdos de mi niñez, cuando todos rezábamos en la noche esta novena, dirigida por mi madrina Aurorita Galindo de Del Valle, al finalizar se cantaba un Alabado que contenía los versos más hermosos y una melodía preciosa!!

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